No requiere comentarios. El olor habla, evoca. Colorea los instantes vividos, puesto que olemos con la nariz, pero, y sobre todo, con nuestro cerebro, en función de las experiencias olfativas del pasado.
Un joven personaje nos abre las puertas de tres universos olfativos distintos. Que cada cual elija sus secuencias, para ir oliendo a su propio ritmo. Así, ya antes de aparecer en la imagen, el tazón de chocolate se anuncia mediante su buen aroma. El perfume del pegamento blanco escolar y los efluvios tan característicos del establo...
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Odorama, un cine para sentir la vida
El Odorama propone una recomposición olfativa de la realidad. Acompañadas por sus olores, las escenas que aparecen en la pantalla, las imágenes en movimiento y los sonidos parecen infinitamente más reales.
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